Importancia de conocer los nombres y atributos de Al-lah
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Al-lah el Latif…

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Importancia de conocer los nombres y atributos de Al-lah

La importancia de esto se hace evidente en lo siguiente:

Primero: La ciencia más noble es la que se relaciona con Al-lah, Sus nombres

y atributos sublimes. Y según el conocimiento que la persona tenga

sobre los nombres de Al-lah, vendrá a ser su adoración a Él y su amor por

Él, lo que ocasiona que busque el éxito de Su complacencia, Su Paraíso y el
gozo de contemplar el rostro de Al-lah en la otra vida; y esto no se da sino
con la anuencia de Al-lah.

Segundo: El conocimiento de los nombres y atributos de Al-lah es la base

de las ciencias y la fe, y es la primera obligación del musulmán. Si la gente
conociera bien a su Señor, Lo adoraría bien. Al-lah dice: {Sabe que
no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Al-lah.}
(Corán 47: 19)

Tercero: El conocimiento de los nombres y atributos de Al-lah trae aumento

de la fe y la certeza, y complementa el monoteísmo y la adoración. Este es pues
el espíritu y esencia de la fe. El camino más corto hasta allí es meditar sobre
los atributos y lo nombres de Al-lah en el Corán. Cuando Al-lah, Glorificado
sea, desea bendecir a una persona con el conocimiento y el amor hacia Él, le
abre la mente a la aceptación de los más altos atributos y a recibirlos de la
luz de la revelación. Si se le menciona alguno, lo acepta y aprueba, además
que se compromete a seguir su significado, y con eso se ilumina su corazón.

La nobleza de una ciencia es según la nobleza de lo que estudia, y no
hay algo más noble que el conocimiento de Al-lah y Sus atributos y nombres.

Un conocimiento que alegra a quien lo busca, llenándolo de amor y jubilo.

Conocer los nombres y atributos divinos fortalece el conocimiento de Al-lah,
sosiega el alma y tranquiliza el corazón. Brillan exuberantes en sus campos
de conocimiento y se expone su conocimiento en sus jardines. Debes tener certeza
de que la nobleza de una ciencia es según la nobleza de lo que estudia, y no
hay nada más noble que el Dueño de estos nombres y atributos bellos y sublimes.
También la nobleza de una ciencia se mide en base a la necesidad que se tenga
de ella, y ningún espíritu necesita de algo más de lo que necesita de Al-lah,
necesita amarlo y mencionarlo, conocerlo, acercarse a Él; y todo esto no lo
puede lograr si no conoce Sus atributos, y mientras más los conozca la persona
más conoce a Al-lah, más depende de Él y está más cercano. El que no conoce
estos atributos es ignorante de Al-lah y está lejos de Él. Al-lah aleja a la
persona de Sí en la medida en que la persona se aleja de Él.

Cuarto: El que conoce a Al-lah se basa en lo que sabe de Sus nombres y atributos

para entender lo que Él hace y lo que legisla de preceptos, pues Al-lah no hace
sino lo que implican sus nombres y atributos. Los actos de Al-lah están entre
la justicia, la virtud y la sabiduría. Los preceptos que legisla están de acuerdo
a Su gloria, Su sabiduría, Su gracia y Su justicia. Sus palabras son todas veraces,
Sus mandatos y prohibiciones son justos, sabios y misericordiosos. Así pues,
este conocimiento es mayor y más difundido de lo que cualquiera pueda notar.

El conocimiento de los nombres y atributos de Al-lah es rectitud y plenitud
de la fe.

Quinto: Existe una coherencia entre los atributos de Al-lah y sus implicaciones

en los rituales externos e internos, pues cada atributo tiene una forma de adoración
específica, y esto se aplica a toda clase de rituales. La persona debe saber
que Al-lah es único en el perjuicio y el beneficio, el don y la retención, la
creación, la dotación, la vida y la muerte, y esto genera la adoración encomendándose
a Al-lah con todo lo que esto implica. El conocimiento de la persona de que
Al-lah todo lo ve y lo oye, que no ignora ni un átomo, que sabe lo oculto y
lo manifiesto, lo que engaña a la vista y lo que ocultan los corazones; esto
implica que la persona se autorregule en sus palabras, sus actos y sus sentimientos
para no caer en lo que disgusta a Al-lah, y más bien procura que todos sus miembros
hagan lo que complace a Al-lah; esto genera que la gente desarrolle un recato
interno que le impide cometer pecados. El conocimiento de la riqueza de Al-lah,
de Su generosidad y de Su abundancia de dones y Su misericordia, le genera la
esperanza. Así también el conocimiento de gloria y magnificencia le genera a
la persona la humildad y el amor devoto. Este tipo de adoración del corazón
también tiene equivalentes físicos que se basan igualmente en los nombres y
atributos de Al-lah.

Sexto: La adoración a través de los nombres y atributos de Al-lah tiene un

efecto positivo para purificar los corazones, los modales y comportamiento;
ser negligente en ella abre una puerta a las enfermedades del corazón.

Séptimo: Conocer los nombres y atributos de Al-lah es un consuelo para el

creyente ante las desgracias y problemas. Cuando la persona sabe que su Señor
es Sabio, Justo y Equitativo se conformará y será paciente. Sabrá que los problemas
que le afectan son pruebas que le reportarán beneficios que no conoce, pero
son consecuencia de la sabiduría de Al-lah, entonces se sosiega y se encomienda
a su Señor.

Quien pierde a Al-lah, ¿qué puede encontrar? Y quien encuentra a Al-lah...
¿qué puede perder?

Octavo: Entender el significado de los nombres de Al-lah y sus atributos

es el camino para amar a Al-lah, encomendarse a Él y glorificarlo.

Noveno: Quien Reflexiona sobre los significados de los nombres y atributos

de Al-lah tiene una gran ayuda para reflexionar sobre el Corán, pues Al-lah
nos mandó meditar sobre el Corán: {Este es el Libro bendito que te revelamos
[¡oh, Muhammad!] para que mediten sobre sus preceptos, y recapaciten los dotados
de intelecto.} (Corán 38: 29)

En especial porque el Corán frecuentemente cita los nombres y atributos y

sus implicaciones, pues analizarlos es una gran vía a la reflexión coránica.
Si reflexionas sobre el Corán encontrarás un soberano que rige todo desde su
trono sobre los cielos, manda y prohíbe, envía mensajeros y revela libros, se
complace y se disgusta, recompensa y castiga, da y quita, da gloria y humilla,
eleva y derriba, ve y oye, sabe lo oculto y lo manifiesto, hace lo que quiere,
es perfecto, nada se mueve sin su permiso y es Sapientísimo.

Décimo: El conocimiento de los nombres y atributos de Al-lah introduce al

corazón el respeto por Él. El respeto por Al-lah es la práctica de Su religión
y sus modales, interna y externamente. El respeto por Al-lah no se establece
si no hay tres cosas: el conocimiento de Sus nombres y atributos, el conocimiento
de Su religión, Sus leyes, lo que Le place y lo que Le disgusta, y tener un
alma dispuesta para aceptar la verdad en todo sentido.

Décimo primero: El conocimiento de los nombres y atributos de Al-lah le permite

a la persona ver sus defectos propios para que se esfuerce por evitarlos. Los
pilares de la incredulidad son cuatro: la soberbia, la envidia, la ira y el
deseo. Estos cuatro nacen de la ignorancia de la persona respecto a su Señor
y a sí mismo. Si la persona conociera la perfección de su Señor y su propia
debilidad, no sería soberbia ni se enojaría ni envidiaría a nadie.

Décimo segundo: La ignorancia de la persona sobre los nombres y atributos

de Al-lah y las formas de adoración relacionadas con su conocimiento, es causa
de desvío. ¿Qué sabe pues quien desconoce a Al-lah y a Sus enviados? ¿Qué realidad
percibe quien niega esta realidad? ¿Qué conocimiento u obras tiene quien no
tiene conocimiento de Al-lah ni obra para complacerlo ni alcanzarlo? La vida
del humano es la vida de su corazón y espíritu, y ningún corazón vive sin conocer
a Su Creador ni amarlo ni adorarlo ni gozar de su cercanía y su mención. Quien
pierde esta vida ha perdido todo lo bueno, aunque desee reemplazarlo con cosas
mundanas.

El conocimiento de Al-lah es la rectitud para el corazón y el cuerpo.

Décimo tercero: El conocimiento de los nombres y atributos de Al-lah es causa

de la pureza del tawhid y la plenitud de la fe, y con ello surgen las obras
del corazón como la devoción y el amor. La preocupación y reflexión de la gente
sobre este conocimiento es escaza, aunque sea un capítulo muy importante de
la rectitud y pureza del corazón. Quien medita en la Sharía verá el lazo entre
las obras del corazón y las obras del resto del cuerpo, no se pueden separar;
y las obras del corazón son más obligatorias para el creyente. Lo que diferencia
al creyente del hipócrita es lo que llevan en sus corazones. La entrada en el
Islam se da por las obras del corazón antes que las del cuerpo. La adoración
del corazón es mayor que la adoración del cuerpo y es más duradera, y es el
camino que lleva a la segunda.

   
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